

Después de Mozart, Beethoven... Diez años después de "Amadeus", se intentó repetir su éxito, al menos en parte, con una película sobre otro de los poquísimos compositores "clásicos" cuyo nombre es conocido por el común de la gente, incluso los menos melómanos. Los resultados, a juicio de crítica y público, fueron bastante inferiores a los de "Amadeus", sin ser por ello una película precisamente despreciable. Un análisis de los medios empleados en ambas puede ilustrar sobre las causas del éxito de una y del fracaso de la otra.
Ambos argumentos, muy similares, se basan en un hecho real: Tras la muerte de Beethoven, en 1827, se encontraron entre sus papeles tres cartas de amor escritas un mismo día (por la mañana, tarde y noche), a una mujer de la que no se indicaba su nombre, y a la que el compositor se dirigía como "Mi amada inmortal": la primera comenzaba con las palabras "Mi ángel, mi todo, mi yo: sólo unas pocas palabras escritas a lápiz..." Parece que nunca fue enviada, aunque también podría tratarse de una copia. Aunque no se indica la fecha, por la indicación de estar escrita "un lunes 6 de julio" los historiadores dan la fecha de 1812 como más probable.
Mucho más problemático es identificar a la destinataria de tal mensaje, pues la vida privada de Beethoven es un misterio casi tan impenetrable como la de Shakespeare. Las candidatas más citadas son tres jóvenes aristócratas de una misma familia: Giulietta Guicciardi, y sus primas, las hermanas Josephine y Therese de Brunswick. De las tres estuvo enamorado sucesivamente Beethoven, aunque se discute si ese amor se quedó o no en lo "puramente platónico", debido a que el status social de un músico no era en aquella época tan elevado como para aspirar a la mano de una aristócrata.
Se ha llegado a apuntar que Beethoven era en la realidad bastante misógino, y que la mujer de la que estaba enamorado era un ideal que sólo existía en su mente, de ahí que cortejara a damas que sabía de antemano que le iban a rechazar.
Hasta aquí la historia. En el film de Gance, antes mencionado, Giulietta rechaza a Beethoven para casarse con un conde, de lo que al poco tiempo se arrepiente. Entonces descubre la carta a la "Amada Inmortal", y le pregunta al músico si está escrita para ella, a lo que él contesta afirmativamente (y es falso, pues la escribía para su prima Therese), con lo cual los remordimientos de Giulietta durarán toda su vida.
El argumento de "Immortal Beloved" está basado en la misma carta, aunque en este caso se le ha añadido un detalle ficticio: lo encontrado tras la muerte de Beethoven no son cartas de amor, sino algo más sustancioso: un testamento donde lega todos sus bienes a la susodicha "Amada Inmortal". Su fiel discípulo Anton Schindler iniciará la búsqueda de esa mujer para cumplir el último deseo del maestro, y encontrará las cartas "auténticas" en el balneario de Karlsbad, visitado por Beethoven.